Por suerte algunos traumas van asociados a un momento muy concreto, son amantes pasajeros. Con los otros, los sospechosos habituales, esos que no salen ni con espátula, uno no sabe ni lo que hacer. Les has cogido tanto cariño que ya forman parte de la familia y , ¡a ver que haces!, si los has alimentado durante tanto tiempo, luego te da "no sé qué" deshacerte de la criatura para que muera de inanición. Una criatura que en el fondo es un bicho y te pega unos bocados que ya quisieran algunos leones o los más intrépidos tiburones. Pues eso, que ando por aquí repensando (¡mira que fácil es regodearse en tu propia mierda!) que la vida es maravillosa, aunque a veces se pone rara y que para mejorarla pretendemos ahondar en las profundidades de la mente para encontrar motivos, soluciones y salidas. Cómo si al final de cada túnel siempre hubiese luz. ¡Qué risa! Pues no, que la oscuridad también tiene su lugar y lo merece, siempre termina siendo la gran damnificada. Cada uno que ...